Código general de conducta

1. Sentido y alcance del Código

El presente Código General de Conducta expresa el marco ético y de comportamiento que orienta la actuación de todas las personas que forman parte de la Fundación Diocesana de Enseñanza «Victoria Díez» o que se relacionan con ella en el desarrollo de su actividad educativa, organizativa o institucional.

Este Código nace del carácter propio de la Fundación, inspirado en los valores cristianos y en el legado de Victoria Díez, y se integra plenamente en su Sistema de Cumplimiento Normativo. Su finalidad no es sustituir la normativa aplicable ni los protocolos específicos existentes, sino ofrecer un referente común que ayude a tomar decisiones coherentes con la misión educativa, la dignidad de las personas y el compromiso con el bien común.

El Código es de aplicación a los miembros del Patronato, al personal directivo, docente y no docente, al voluntariado, a las personas colaboradoras y, en lo que resulte pertinente, a los terceros que se relacionen con la Fundación.

2. Principios que inspiran nuestra conducta

La Fundación concibe la educación como un servicio a la persona y a la sociedad. Por ello, todas las actuaciones deben estar guiadas por el respeto a la dignidad humana, la búsqueda de la verdad, la responsabilidad personal, la justicia, la solidaridad y el cuidado de los más vulnerables.

La actuación profesional y personal en el ámbito de la Fundación debe caracterizarse por la honestidad, la coherencia entre lo que se dice y lo que se hace, el respeto mutuo y la voluntad de construir una comunidad educativa basada en la confianza.

3. Compromiso con las personas y con la comunidad educativa

La Fundación promueve un entorno educativo seguro, respetuoso e inclusivo, en el que cada persona sea tratada con consideración, sin discriminación y con pleno respeto a sus derechos.

La protección integral de los menores y de las personas vulnerables constituye una prioridad absoluta. Cualquier forma de abuso, acoso, trato degradante o conducta que atente contra su dignidad es radicalmente incompatible con los valores de la Fundación y será objeto de actuación inmediata conforme a la normativa y a los protocolos establecidos.

Las relaciones entre los miembros de la comunidad educativa deben basarse en el respeto, la escucha y la corresponsabilidad, evitando conductas que generen intimidación, humillación o exclusión.

4. Ejercicio responsable de la función educativa

Quienes desarrollan su labor en la Fundación asumen la responsabilidad inherente a su función educativa, actuando con profesionalidad, prudencia y ejemplaridad, tanto en el trato directo con el alumnado como en el uso de los medios y recursos puestos a su disposición.

La Fundación espera de su personal una actuación diligente y comprometida con el proyecto educativo, respetando el ideario, las orientaciones pedagógicas y las normas internas que regulan la vida de los centros.

5. Uso adecuado de la información y de los recursos

La información a la que se accede en el marco de la actividad de la Fundación, especialmente la relativa a alumnado, familias y personal, debe ser tratada con la máxima confidencialidad y únicamente para los fines legítimos para los que fue recabada.

El uso de imágenes, datos personales y herramientas digitales deberá realizarse siempre con respeto a la normativa aplicable y a los derechos de las personas, extremando la prudencia cuando se trate de menores.

Los recursos económicos, materiales y tecnológicos de la Fundación deberán utilizarse de forma responsable, eficiente y conforme a su finalidad educativa y social.

6. Integridad en la gestión y relación con terceros

La Fundación actúa con transparencia, responsabilidad y rigor en la gestión de los recursos que administra, especialmente cuando proceden de fondos públicos o están vinculados al concierto educativo.

Las relaciones con las Administraciones públicas, proveedores y demás terceros se desarrollarán desde la legalidad, la lealtad institucional y la ausencia de cualquier práctica irregular o indebida.

No se admitirán comportamientos que puedan dar lugar a conflictos de interés, ventajas indebidas o uso inapropiado de la posición que se ostente dentro de la Fundación.

7. Comunicación responsable y deber de informar

La Fundación fomenta una cultura de responsabilidad compartida en la que las personas se sientan legitimadas para comunicar, de buena fe, hechos o conductas que puedan ser contrarios a la ley, a este Código o a las políticas internas.

La comunicación de estas situaciones a través de los canales habilitados constituye una manifestación de compromiso con la integridad de la Fundación y no dará lugar a represalias. La Fundación garantiza la confidencialidad y la protección de las personas que informen conforme a lo establecido en la normativa vigente.

8. Consecuencias del incumplimiento

El incumplimiento de las pautas de conducta recogidas en este Código podrá dar lugar a la adopción de las medidas que correspondan, de acuerdo con la normativa aplicable y con los procedimientos internos de la Fundación.

La aplicación de dichas medidas se realizará siempre con respeto a los derechos de las personas y a los principios de proporcionalidad y justicia.

9. Compromiso con la mejora continua

La Fundación asume el compromiso de revisar y actualizar este Código cuando resulte necesario, a fin de adaptarlo a los cambios normativos, organizativos o sociales, y de reforzar una cultura de integridad coherente con su misión educativa.

El Código General de Conducta es, ante todo, una invitación a vivir la actividad educativa como un servicio responsable, honesto y comprometido con las personas y con la sociedad.

10. Aprobación y entrada en vigor

El presente Código General de Conducta ha sido aprobado por el Patronato de la Fundación Diocesana de Enseñanza «Victoria Díez» y entrará en vigor desde la fecha de su aprobación.

Anexo I. Documento de adhesión al Código General de Conducta

La Fundación Diocesana de Enseñanza «Victoria Díez» ha aprobado un Código General de Conducta que expresa los valores, principios y pautas de comportamiento que orientan la actuación de todas las personas que forman parte de la comunidad educativa o se relacionan con la Fundación en el desarrollo de su actividad.

Mediante el presente documento, la persona que suscribe declara haber recibido y conocido el contenido del Código General de Conducta de la Fundación, así como comprender su sentido y alcance.

Asimismo, manifiesta su compromiso de actuar, en el desempeño de sus funciones o responsabilidades, de manera coherente con los principios y pautas recogidos en dicho Código, respetando la normativa aplicable, el carácter propio de la Fundación y las políticas y procedimientos internos que resulten de aplicación.

La persona firmante declara igualmente conocer la existencia de los canales internos de información habilitados por la Fundación para la comunicación, de buena fe, de posibles irregularidades o incumplimientos, así como las garantías de confidencialidad y protección frente a represalias previstas en la normativa vigente.

El presente documento tiene carácter declarativo y no sustituye ni altera las obligaciones derivadas de la relación laboral, estatutaria, contractual o de colaboración que, en su caso, vincule a la persona firmante con la Fundación.

En prueba de conformidad, se firma el presente documento de adhesión, haciendo constar nombre y apellidos, DNI, cargo o función, fecha y firma.